Mi vida fuera de Chile...
¿Quién se iba a imaginar, que con sólo 18 años... la edad inicial para independizarme, me hayan pasado tantas cosas?
Admito que mi vida no es la de una persona normal, al principio me costaba creerlo, no asumía que las cosas que ocurrían eran en torno a mí, no asimilaba el romance de Bill con la fama, era una confusión entre la línea que separa Realidad-Ficción. Y una lucha constante conmigo misma, tachada como saben de "Demasiado sensible".
La estadía en Los Ángeles no sólo hizo que mi rutina cambiara, sino también mi personalidad...
Aún no entiendo esa rara obsesión de Bill por siempre perdonarme, sinceramente yo si fuera él, hubiese cortado ese masoquismo al primer intento, trato de entender que es porque me ama, pero me da tanta rabia el no poder darle una relación como se lo merece... Un momento.. ¿Yo dije eso?... ¿Resulta que ahora la que no puede darle una vida normal soy yo?... Santo Dios, así está mi vida... Tú, que lees fielmente toda mi bitácora y eres testigo de mis "heroícas" acciones, y también de mis vergonzosos tropezones... Tú, que eres capaz de juzgarme al tener conocimiento de todos mis movimientos, mis muecas, mis pensamientos, incluso, no sólo míos, sino de todos los individuos incluidos aquí. Sigues teniéndome en cuenta aunque no me conozcas de verdad, aunque no hayas entablado una conversación conmigo, puedes identificarte con mi vida en algunas ocasiones, puedes sentir aquello que deseo transmitir... Tú, que estás siguiendo esta lectura. ¿Estás preparado/a para seguir indagando en la desordenada consciencia de la niña que tuviste la oportunidad de conocer por medio de la unión de letras y palabras para formar una historia, un sentido, un destino?... Si tu respuesta es positiva, sigue leyendo...
El vivir tantas situaciones sin la presencia de mis padres fue un gran paso para mí, era como estar huérfana... Gracias a Dios tuve el apoyo de personas que se cruzaron por mi camino y me enseñaron el significado de "Amistad"... A ellas, mis queridas amigas incondicionales: Dominique y Aracelly... Y por supuesto, como olvidarme de la chiquilla francesa que acudió a mí a pesar de todos los prejuicios que se bombardeaban en mi contra, gracias también a ti, Colette...
He dado vuelta la página, los nombres Cristián Valenzuela, Benjamín Inostroza, Lindsay Hetthaway son parte del camino recorrido... Un camino que ha hecho todo lo posible para detenerme y congelar la ruta que muchos llamamos "vida".
¿Y qué importa mi vida en este instante?.. No lo supe hasta vivir algo que sobrepasó todos los límites... ¿Cuántos pesa el miedo a ser feliz?... ¿Cuánto eres capaz de otorgar por la persona que amas?... No lo sabes, hasta que lo vives y dejas que tu sentido común te guíe.
En este viaje siento que debo tener en cuenta no sólo la responsabilidad de llevar un presente pleno, si no también abarcar a un pasado que, en alguna ocasión me hizo daño, me sostengo en mis experiencias para demostrarme a mí misma que soy fuerte. Estoy firme, estoy viva... Pensé que en Alemania lo había vivido todo, pero me equivoqué... El sueño continúa...
Tengo 19 años y mi nombre es Laura Rojas.
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